Parto

¿Necesitamos a una fotógrafa de parto?

Por 23 Marzo, 2017 No hay Comentarios

Hoy me gustaría poner en perspectiva nuestro trabajo como fotógrafas de parto (hablo en femenino porque la mayoría somos mujeres), tanto para los profesionales del sector como para los padres que poco a poco se van acercando a nuestra página.

La fotografía de parto no es algo que esté empezando ahora en España, ni mucho menos. Si echo la vista atrás, hace cinco años se podía encontrar a alguna fotógrafa que se había adentrado en algún parto, e incluso desarrollaban proyectos fotográficos personales entorno a él. Sin embargo, no estaba establecido como disciplina. En mis inicios (y no tanto), cuando hablaba de fotografía de parto o de nacimiento, la gente arrugaba los morros y abría los ojos cuando explicabas que tú estabas DURANTE el parto.

Pero ¿por qué iba a querer yo unas fotografías de ese momento?

De primeras y en líneas generales, si una mujer está pensando en pagar por una sesión de fotos, no se visualiza sudorosa, sin peinar y con una bata ridícula o completamente desnuda… ¿Estamos locas? Nos ponemos nuestras mejores galas, nos vamos al sitio idílico a una hora en la que la luz haga brillar los cabellos y compartimos esas fotos durante días en nuestras redes sociales. No es que no esté a favor de estas fotos, lo que pasa es que nosotras estamos aquí para contar una historia sin igual: el nacimiento de vuestro hijo/a.

Por algo nuestra disciplina se etiqueta junto a la fotografía documental o lifestyle, porque nuestra intención no es dirigir, forzar poses o generar sentimientos enlatados. Una fotógrafa de parto empatiza con sus clientes, conoce lo que desean, su manera de acercarse al nacimiento, sus anhelos y sus inseguridades, y les acompaña en ese viaje de una forma discreta, casi invisible, para dejar constancia del acto de acompañamiento de la pareja, de la fortaleza de la mujer, de la intensidad del momento. La fotógrafa está para capturar miradas, abrazos y muchas lágrimas, sonrisas y besos.

El momento de intensidad pasa, las largas horas de espera se difuminan, pasamos de ser dos a ser tres (o cuatro, o cinco…). Personitas pequeñas que de repente acaparan el 100% de nuestra atención… ¿Cómo hacer una foto en esos momentos? ¿Cómo evitar el tembleque de las manos que han sujetado una vida a los pocos segundos de coger sus primeras bocanadas de aire?

Los padres (y por supuesto el personal que les acompañan) hacen una gran labor para la que necesitan mucha concentración. Pero una vez finalizada su labor, el momento tiene que ser disfrutado, vivido y fijado en la retina.

Tener a una fotógrafa profesional con vosotros significa abandonarse a las sensaciones del momento y saber que podréis revivirlas las veces que queráis a través de nuestras fotos. Es saber que vuestro hijo/a conocerá de primera mano la historia de su nacimiento, de su primera gran celebración, y que podrá observar el amor en los ojos de sus padres en esos primeros instantes en los que se vieron por primera vez.

¿Por qué necesitáis a una fotógrafa de parto?
Porque la historia de la venida al mundo de vuestros hijos es única y merece ser recordada (con sus luces y sus sombras).

Los fotógrafos cada vez más vamos entendiendo que son los recuerdos reales, aquellos hechos de imágenes cotidianas cargadas de sentimientos, los que prevalecen en el tiempo, los que nos transportan y nos llevan de vuelta a una época. Por eso, os buscamos en situaciones cada vez menos forzadas donde podáis llegar a ser vosotros mismos.

Como fotógrafas de parto estamos disponibles para acudir a una sesión que es difícil de planificar, en día y hora, y cuya duración es siempre incierta (aunque podemos decir, sin pillarnos mucho los dedos, que pasaremos allí un mínimo de 5 horas), pero que siempre pone en la balanza algo muy gratificante.

Hace poco compartimos en nuestra cuenta de Twitter un artículo sobre la humanización sanitaria que hablaba de las 12 “ces” que debería tener todo aquel que se dedique al ámbito sanitario:

Compromiso         Caridad

Capacidad             Complicidad

Conocimiento        Comunicación

Comprensión              Credibilidad

Cariño                     Complacencia

Consejo                    Confianza

 

Creo que, si no con todas, como mínimo me quedo con 10 (porque los únicos consejos que doy están referidos a mi trabajo y no soy de trabajar mucho la complacencia). Son cualidades primordiales que tenemos que encontrar en nosotras mismas para hacernos mejores fotógrafas de nacimiento. Ofrecer todo esto, unido al saber hacer por nuestra parte, será lo que termine por convencer a todas las parejas de que nuestra presencia a su lado puede ser uno de los mayores regalos que puedan hacer a sus hijos, y también a ellos mismos.

Gracias a todos los papás que os vais acercando por aquí y a todos esos compañeros que, poco a poco, hacen más grande esta comunidad. Gritemos al mundo que nacer es bello.

©Eva Gascon parto

Fotografía de Nacimiento

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